jueves, 30 de octubre de 2008

Homenaje Postumo a la Vida y Obra Ejemplar de Don Elpidio Collazo "Maboiti"

-MABOITI-

Maboití, taino bo matum

fuiste, eres y serás Sol de Jayuya.

Guaraguao que en tu vuelo

de estrella y de cristal

pusiste alas al viento de nuestra Nación

En tus pajaros soñaste una Isla y un pueblo

con tus manos gloriosas de pájaros de madera

que cantaron tu canción de niño


De Guailí eran tus ojos

que buscaron el Turey soñado

en Jayuya, sí,

aquí Tierra Alta de Caciques

que jamás te olvidarán


Vamos contigo en tu vuelo de ensueño

amigos, hermanos y fraternos

que en tu palabra dulce

encontramos el camino perdido

que tu corazón de pueblo abriste entero,

para que siempre, hermano, te encontremos

sonriente y pensativo en tu batey sincero.


Maboití, no hay adiós que nos separe

los pájaros lo saben, ellos lloran tu partida

y Yocahú Dios Poderoso

con los espíritus de Luz de los Taínos

Hoy te dan tu bienvenida.


Por: EvaTona

6 nov 07

1 comentario:

Biocontrol dijo...

En memoria de Elpidio Collazo, “Maboití”

Elpidio Collazo-Gonzalez, Mabotí nació el 28 de octubre de 1937.

Se destacó por su pasión en la confección de tallas de aves en Madera. En su taller de Jayuya Puerto Rico, daba alas a la madera a través de la escultura y la pintura. En las maderas olorosas de su país esculpía el San Pedrito, la Calandria, el Pájaro Bobo, y el Múcaro, entre otros. La Madera en sus manos se transfiguró en vivo mensaje de conservación. En su obra las aves trinan sutilmente a favor de la conservación de su especie. Su legado, ha quedado plasmado en la Caoba, el Cedro y el Guayacán para que en las futuras generaciones crezca la inquietud por la preservación, el amor y el respeto por la Naturaleza. Su obra artística nos habla de que de la naturaleza, provienen el agua que tomamos, el aire que inhalamos, las plantas que nos proveen oxígeno y la nobleza de las aves y de todos los animales a quienes le debemos respeto por su servicio.”

Cuando un árbol muere su esencia regresa a la tierra. La materia orgánica se descompone y se recicla. Ya que la energía ni se crea ni se destruye, tan sólo cambia, yo se que Elpidio, ha regresado a su lugar de origen. Hoy forma parte de lo que defendió en esta vida terrena. Pero su voz retumba en el Clérigo que se ha posado en el árbol de aceitillo. De su pico brota la canción peculiar: “seguiremos gorjeando Elpidio, no se ha silenciado la ave canora”

“Elpidio fue como el pájaro que volando vivió esta vida pasajera y se posó en muchas ramas sólo para compartir su canto. Voló con el viento que recogió su aroma de muchas flores y lo envío a regiones rodeado por golondrinas… Fresco como el agua de los ríos que siempre nueva anda los mismos caminos, pintando de verde los campos y llenando de trinos los ríos…”

Maboití, partió el 5 de noviembre de 2007. Las aves puertorriqueñas llenaron los aires con su cantío, el trovador de la Madera se había marchado. Pero su herencia queda al igual que su alma permanece plasmada en los que privilegiados le conocimos.

Hasta pronto Maboití, el tallador de petroglifos, nosotros permaneceremos cantando por ti.